Estimulacion temprana en Merida Yucatan

 

COMO ESTIMULAR EL DESARROLLO DEL LENGUAJE

L.P.A. María del Mar Isla de la Riva

     La  estimulación de lenguaje debe iniciar desde los primeros meses de vida, con ejercicios en el aparato fonoarticulador como son masajes en los cachetes y en los labios, estimulación en los movimientos de la lengua, (realizando pequeños giros con el biberón hacia un lado y luego hacia el otro) e introducir y retirar lentamente el  biberón para estimular que se activen los labios, por el reflejo de búsqueda.

     Igualmente es muy importante para el desarrollo del lenguaje que el niño sea estimulado a través del oído, por lo que conociendo la etapa del desarrollo del lenguaje por la que atraviesa nuestro hijo le emitiremos  sonidos que le correspondan para su edad, por ejemplo en los primeros meses mientras jugamos con el bebe o lo vestimos le vamos diciendo agu, agu, agu, o le emitimos vocalizaciones aaaaaa, eeeee, etc. Cuando el bebe tenga 6-7 meses podemos estimular con un silabeo ej.- mamama, papapa, bababa, nenenene, etc. Para de ahí, ir introduciendo palabras como papa, mama, agua, leche, con una intención, como sería llamar o pedir.

     Es importante hablarle al niño siempre de la manera correcta por ejemplo.- cuantas veces hemos escuchado que la mama le diga al niño: toma tu “bibi” para referirse a su biberón, cuando en realidad la mama debe decirle correctamente, toma tu biberón. Como ese ejemplo existen otros como papos, titi, etc. en  donde los adultos queremos que nuestro hijo hable correctamente cuando somos nosotros los primeros que se lo enseñamos mal.

     Otro ejemplo donde estimularíamos el lenguaje sería cuando el niño nos muestra un perro y nos dice guau, y nosotros le contestamos: que bonito guau guau, cuando en realidad le deberíamos de decir, que bonito perro, como hace el perro guau.

      Es muy importante alabar cualquier intento del niño por hablar, ya que el debe descubrir que lo que dice tiene un valor  y es importante para comunicarse, tratando de corregirlo sin marcarle el error, por ejemplo si el niño nos dice quiero lele,  nosotros le debemos corregir diciendo.-  quieres leche, muy bien toma leche, sin decirle, no se dice lele, o no dárselo hasta que lo diga bien, ya que así el preferiría no hablar porque recibe una respuesta negativa. De la otra forma el solito va cambiando las palabras por las adecuadas de manera automática. De igual forma debe sentir la necesidad de hablar, ya que muchas veces se les interpreta todo lo que dice,